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Volkswagen Golf GTi 1600
De hecho puede ser mucho más difícil darle un buen golpe a la pelotita blanca que conducir el pequeño deportivo alemán. Ambas cosas son divertidas, pero resulta más excitante jugar con el Golf de cuatro ruedas. Es más fácil conseguir "drive" "just driving" conduciendo el Golf GTi y disfrutándolo a tope. Porque sacarle el máximo partido al GTi es parte del juego.
Probablemente vale lo que cuesta, aunque, sin duda, el precio es el principal y, a nuestro juicio, único hándicap que se interpone entre el Golf GTI y su inmenso club de fans.
Quizás a la larga, cuando la durabilidad y resultados del coche queden demostrados, se vea compensada la inversión (1.713.677 pesetas, en la calle), pero siempre da un poco de rabia pensar que en Alemania, pais de origen del pequeño y robusto Golf, puede adquirirse por casi la mitad.
A pesar de todo, el GTI se encuentra dentro de las miras de todo el que conoce o ha oido comentar las virtudes de este capricho alemán. Pero no sólo cuenta el que la inversión se vea compensada por un buen producto: el GTI se encuentra ya, por su precio, en un sector elevado en el que la competencia es mucho más dura (comparando precios poco tiene que hacer en el mercado de los Kadett SR, Escort XR3, o Alfasud TI. casi medio millón de ptas. más barato).
LA LOGICA DE LA RAZON
Y es que, se mire por donde se mire, el GTI es casi una realización perfecta, equilibrada No existe nada superfluo, nada exagerado, pero tampoco falta nada y todo tiene su razón de ser. Su sobriedad obedece sobre todo a razones prácticas.
La aerodinámica es quizá uno de los factores más desfasados (hay que tener en cuenta que la familiar linea del Golf nació hace ya ocho años). No obstante, los aditamentos externos que equipa la versión GTI (aletines en los pasos de rueda y spoiler delantero) contribuyen favorablemente en la reducción del Cx. de 0.42 a 0,40. Un valor todavia no demasiado espectacular si lo comparamos con el resto de sus actuales rivales, pero tampoco exce- no consigue por la penetración en el aire lo compensa con creces por una parte por el brillante rendimiento del motor 1.6 de inyección y por otra por el excelente escalonamiento del cambio de cinco velocidades, que contribuye a un eficaz aprovechamiento de ese rendimiento.
UN MOTOR MUY ELASTICO
Con 110 CV a 6.100 r.p.m. para mover los 840 kg, que el GTI da en vacio tenemos una relación peso-potencia de 7.6 kg. por CV, 1 kg más favorable que la del Porsche 924, por dar una referencia. Podemos ya suponer que la agilidad de esta pequeña berlina deportiva es algo proverbial.
El sistema de inyección del combustible, unido a un encendido electrónico transistorizado son unos buenos aliados a la hora de las prestaciones. La potencia máxima se alcanza, como ya hemos dicho, a 6.100 r.p.m. y el par máximo a solo 1.100 vueltas menos, a 5.000 r.p.m.
Estos datos podrían dar la impresión de que el GTI es un coche para conducirlo alto de revoluciones, pero no es asi. Efectivamente, si que parecen altas 5.000 vueltas para un par máximo cuando es a este régimen al que muchos coches alcanzan su máxima potencia.
Esta característica permite circular a cualquier ritmo sin problemas El escalonamiento de las cinco marchas es claramente largo, pero no obstante perfectamente compenetrado con el motor. De esta forma el GTI puede conducirse con suavidad.
El potente motor de inyección puede mover al GTI por encima de los 180 km/h, por lo que, en contrapartida, debe contar con un buen sistema de frenos.
Dado su carácter y comportamiento deportivo, las suspensiones se han acortado (8 mm) y endurecido con respecto al modelo básico de la gama Golf incorporándose además barras estabilizadoras delante y detrás. No presenta, sin embargo, la imagen achaparrada tipica de este tipo de versiones, debido principalmente a la utilización de neumáticos de medidas convencionales (175/70 HR 13).
El aspecto exterior no es por lo tanto, demasiado agresivo. Sólo los aletines y el spoiler así como las molduras negras, son detaIlles inconfundibles y diferenciadores del resto de los Golf.
En el interior del habitáculo el GTI también se distingue de sus otros hermanos. Todo el revestimiento interior, moquetas, paneles de puertas y techo es de color negro, incluso la base de los asientos es negra.
AL VOLANTE DEL GTI
Los dos asientos delanteros poseen un diseño deportivo muy bien estudiado. Permiten una postura correcta y cómoda ante el volante a la vez que proporcionan una excelente sujeción lateral. La banqueta es lo suficientemente larga para sujetar bien las corvas mientras que los prominentes apoyos cumplen su misión sin quitar movilidad y, sobre todo, sin dejarnos encajonados (hay vehiculos en los que salir de sus asientos supone un auténtico ejercicio gimnástico).
Sentados ante el volante de cuatro brazos, con cuatro pulsadores de bocina (por cierto de sonido serio y fuerte, de doble tono) y de unas dimensiones y grosor muy acertados, nos encontramos con un puesto de conducción muy completo y visible a la vez que sencillo. Pocos mandos en el tablero (interruptor de luces conmutador de faros antiniebla, conmutador de luneta térmica y conmutador de luz de averia) y suficientes instrumentos (velocímetro, cuentavueltas, termómetro de agua, reloj horario e indicador de gasolina). En la consola hay tres portainstrumentos más solo utilizado el central que ubica un termómetro de aceite, quedando los otros dos libres para la instalación ulterior de un voltimetro y un manómetro de aceite, por ejemplo.
Los mandos para el sistema de climatización se encuentran en el centro del salpicadero, debajo del aparato de radio (opcional). Dada la estación del año en que hemos realizado la prueba solo pudimos comprobar la eficacia de la ventilación, que dispone de nada menos que 11 salidas, dos de ellas las de los extremos del salpicadero orientables.
Si aún hiciera falta más aire no tendríamos que hacer más que accionar la manivela del techo corredizo (opción).
Con las ventanillas y el techo cerrado la rumorosidad del viento es mínima. El funcionamiento del motor es igualmente silencioso (sólo un apagado y denso ronroneo se puede apreciar en retenciones y aceleraciones si circulamos con las ventanas abiertas) y sin vibraciones, lo que denota el perfecto equilibrado de sus elementos.
LA AGILIDAD DE UN GATO
En aceleración y debido al larguísimo desarrollo se nota un lapso de tiempo demasiado largo en alcanzar el régimen de cambio, pero aun así, los valores logrados son muy brillantes. El motor 1.6 posee una elasticidad increible. La rapidez en el cambio de marchas se ve facilitada por el recorrido de la palanca, muy cortita y con el pomo (una pelota de golf) a la altura del asiento.
Ya lanzados y con buen piso, el Golf GTI mantiene una trayectoria muy uniforme y sin titubeos.
Al llegar a la zona de montaña comienza la auténtica diversión. El Golf GTI posee unas cualidades excepcionales para moverse en este terreno. La estabilidad a toda prueba, es una garantia de seguridad, pues en los casos más extremos se producen unas ligeras derivas perfectamente controlables. No vamos a decir que perdone todos los errores, pero si que aumenta el margen de posibilidades, abierto a todos los estilos de conducción.
Los cambios bruscos de trayectoria sólo tienen el hándicap de una dirección muy desmultiplicada (casi 4 vueltas de tope a tope) y a lo sumo se produce un ligero deslizamiento del tren trasero.
En el descenso de puertos los discos ventilados cumplen su cometido sin desfallecer en ningún momento y proporcionando una frenada equilibrada y progresiva.
En pista de tierra la conducción se presta más a un estilo espectacular. Tomando las curvas de 90° a base de un ligero golpe de freno de mano el coche desliza de atrás sin pasarse. De esta forma no es necesario trabajar excesivamente sobre el volante, iniciando sólo la maniobra y luego contravolanteando un poco al tiempo que aceleramos.
El Golf GTI carece de una patada poderosa, no es en absoluto nervioso Al contrario, su característica principal es la progresividad, la elasticidad. No es que sea lento de reacciones, más bien es que dosifica su potencial sin desperdiciar energias en inútiles derrapajes.
FICHA TECNICA
· Texto: C. H. H. (AUTOMOVIL nº 57, Octubre 1982)
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