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Mercedes 250 D

 

 

VIRTUDES

· BAJO CONSUMO

· SILENCIO DE MARCHA

· COMPORTAMIENTO

· CONFORT

 

DEFECTOS

· MUCHAS OPCIONES

· VOLANTE GRANDE

· PRECIO ELEVADO

· FALTA DE SUJECION LATERAL DE LOS ASIENTOS

 

 

La nueva gama 200/300 de Mercedes incluye siete modelos. De ellos, cuatro tienen motores de gasolina, que van de los 2 litros del 200 a los 3 litros del 300 E, que MOTOR 16 probó en el número 79, del mes de abril pasado. Los otros tres llevan motores diésel de cuatro cilindros y 2 litros el 200 D, de cinco cilindros y 2,5 litros el 250 D, y de seis cilindros y 3 litros el 300 D. De entre ellos hemos elegido el 250 D, por ser el más parecido en potencia y arquitectura de motor al viejo 300 D, un coche que tuvo en España una excelente acogida y una gran difusión. El nuevo modelo representa una sensible mejora en todo, sin que el precio haya sufrido una variación importante. Es, por tanto, la elección más lógica para alguien que quiera reponer un coche del viejo modelo. En el nuevo 250 D encontrará diferencias más que suficientes que le impedirán tener la impresión de no haber cambiado de coche.

 


Con esta nueva gama de motores diésel al que pertenece el cinco cilindros de 2,5 litros, Mercedes intenta recuperar el terreno perdido frente a otros fabricantes dentro de la mecánica diésel. Después de haber sido una pionera en este terreno, Mercedes se había visto superada por mecánicas de apellido mucho menos aristocrático. Ahora vuelve por sus fueros, tanto a nivel de prestaciones como en el consumo, y el aislamiento del motor con respecto a ruidos y vibraciones. Particularmente en este terreno, el coche es ejemplar.


 

MECANICA ***


La arquitectura del motor es parecida a la del viejo cinco cilindros de 3 litros, pero su realización ha sido revisada a fin de poder ganar peso con respecto aquel, cosa que se ha conseguido en una media bastante importante. La nueva versión del motor pesa del orden de 50 kilos menos que la anterior. Al mismo tiempo ha habido una reducción de la cilindrada, sin que ello haya perjudicado el rendimiento, que es incluso dos caballos más potente que el anterior. Estos 90 caballos de potencia los da, además, a un régimen algo más alto que el motor anterior daba su potencia máxima, indicativo de una aproximación en su funcionamiento al de un motor de gasolina. Algo que también se nota en la mayor alegría a subir de régimen en aceleraciones y recuperaciones, y que compensa la lógicamente menor, por razón de la cilindrada, potencia a regímenes bajos.

 

 

Sobre la carretera, el nuevo coche supera en todo al viejo 300 D. La velocidad máxima es más de 20 kilómetros por hora superior, y las diferencias se hacen todavía más notables en aceleraciones y reprises, en las que el 300 hacía gala de una exasperante pereza. Y eso que los desarrollos del cambio del 250 D son ligeramente más largos que los de su antecesor. Pero lo cierto es que no se demuestran, en absoluto, inadaptados a las posibilidades de este motor.

 

La caja de cambio es manual de cinco marchas -opcionalmente se puede obtener con caja de cambio automática-, ejemplar por la suavidad y la precisión de su manejo. Sin embargo, sigue siendo criticable el todavía excesivo recorrido de la palanca de una marcha a otra. Y conste que decimos todavía porque hay un progreso con respecto a modelos anteriores. El embrague completa nuestra buena opinión sobre el conjunto de la transmisión, la suavidad y la progresividad.

 

 

Para terminar, hay que señalar lo ajustadísimo de los consumos, ridículos si se tiene en cuenta, además, el cubicaje del motor. Por cierto que Mercedes ha demostrado ser particularmente honrada en su toma de datos de consumo para sus catálogos. Aunque ha seguido las normas ECE, las cifras que se anuncian son perfectamente asequibles por los usuarios, y prácticamente se corresponden con los que hemos obtenido durante la prueba. Y esto es algo bastante raro.

 

PRESTACIONES

 

Velocidad máxima (km/h)

175,6.

Aceleración (seg.)

 
400 m. salida parada 20,5.
1000 m. salida parada 36,7.
De 0 a 100 km/h 16,4.
Recuperación (seg.)  
400 m. desde 40 km/h en 4ª 23,2.
400 m. desde 40 km/h en 5ª 24,1.
1000 m. desde 40 km/h en 4ª 43,2.
1000 m. desde 40 km/h en 5ª 46,6.
De 80 a 120 km/h en 4ª 17,9.
De 80 a 120 km/h en 5ª 19,6.
   

 

 

CONSUMO (litros/100 km)

 

Ciudad

 
A 24 km/h de media 8,9.
Carretera  
A 90 km/h de crucero 5,4.
En conducción rápida 9,3.
Autopista  
A 120 km/h de crucero 7,0.
A 140 km/h de crucero 8,7.
Consumo medio ponderado  
Litros/100 km 8,3.
Autonomía media  
Kilómetros recorridos 820.
   

 

FRENOS

 

Distancias de frenado (en metros)

 
A 60 km/h 12,5.
A 100 km/h 32,0.
A 120 km/h 57,5.
   

 

COMPORTAMIENTO ****

 

Como contábamos con ocasión de la prueba del 300 E, todas las versiones de esta nueva línea de productos de Mercedes habían tomado el esquema de las suspensiones del modelo 190, incluido el famoso eje multibrazo trasero. Así suspendido -la amortiguación en esta versión no resulta más blanda que en el 190- se comporta, hasta un cierto límite de velocidad de entrada en curva, en forma completamente neutra, sin la más mínima tendencia a derrapar, ni del eje trasero, ni del delantero. Pasado ese límite aparece la tendencia a derrapar ligeramente de morro, controlable simplemente a base de volante. Y punto.

 

 

No hay más reacciones que esperar de este coche, con el que es muy difícil llevarse un susto, a no ser que el conductor busque las emociones fuertes superando los límites normales de conducción.


Los frenos, de disco en las cuatro ruedas, son eficaces y seguros. La dirección es precisa y suave de manejo, incluso a coche parado. El volante tiene el gran diámetro típico de Mercedes, que si bien permite tener a través del mismo una perfecta visión del cuadro de instrumentos, en cambio da la sensación de estar conduciendo un camión. Es incómodo en ciudad y sobre todo en carreteras de muchas curvas.

 

En lo que se refiere al confort, es francamente bueno. La suspensión absorbe perfectamente las irregularidades del pavimento, aunque con una nada desagradable sensación de firmeza. Esto, unido al silencio de funcionamiento, al bajo nivel de vibraciones, al confort de los asientos y a que el coche apenas balancea en curva, permite ese buen resultado final.

 

 

SONORIDAD

 

Al ralentí

48,8.
A 60 km/h 59,6.
A 90 km/h 66,3.
A 120 km/h 69,3.
A 140 km/h 71,5.
A tope 73,9.
(Mediciones efectuadas en las plazas delanteras con las ventanillas cerradas. Valores en decibelios)
   

 

CARROCERIA ****

 

Como ya habíamos dicho al probar el modelo 300 E, lo mejor del nuevo coche es el estudio aerodinámico, que les permite, manteniendo las líneas clásicas de Mercedes, poder anunciar un coeficiente de penetración aerodinámica de 0,30, un CX que es uno de los mejores del mercado y que debe corresponder a la realidad en vista de las prestaciones del coche.

 

Otra cosa son los interiores, en que nos encontramos con una buena anchura, pero una longitud habitable insuficiente. El espacio para las piernas de los ocupantes del asiento trasero puede quedarse reducido a solo 15 centímetros, distancia un poco justa para un coche de su categoría y sus dimensiones. Cierto que los asientos delanteros corren sobre unas guías muy largas y que, por tanto, se pueden retrasar mucho. Pero lo cierto es que el habitáculo es relativamente corto.


El maletero es amplio y tiene la virtud de tener una muy baja arista de carga, lo que supone una comodidad a la hora de cargar objetos pesados.


Los asientos tienen un tacto duro, pero en cambio son confortables. Se puede hacer largos recorridos sin que se acuse el cansancio. En cambio, a los delanteros se les puede reprochar una falta de sujeción lateral de sus ocupantes.


A los asientos se llega fácilmente a través de las cuatro amplias puertas, que tienen un magnífico ángulo de apertura.


La presentación es sobria, pero el acabado es bueno. El salpicadero es funcional, pero suficientemente completo. Por fiabilidad, Mercedes sigue fiel a los relojes clásicos. Lo mejor es la climatización. Ayudada por un sistema de aire acondicionado graduable, entre 18 y 26 grados, y que es independiente para el conductor y los pasajeros.

 

Bien en general, aunque se podría pedir un poco más de espacio interior sobre todo para los ocupantes de las plazas traseras.

 

 

EQUIPAMIENTO

 

CuentarrevolucionesNO
Cuentakilómetros parcialSI
Termómetro de aguaSI
Manómetro presión de aceiteSI
RelojSI
Ordenador de viajeNO
Testigo reserva de carburanteSI
Testigo de freno de manoSI
Testigo desgaste pastillas de frenoSI
Parabrisas laminadoSI
Faros antinieblaSI
Piloto antiniebla traseroSI
Aire acondicionadoSI
Volante regulableNO
Asiento regulable en alturaSI
Retrovisor regulableSI
Apoyacabezas delanterosSI
Elevalunas eléctricos (delanteros/traseros)SI/SI
Cerraduras centralizadasSI
Luz lectura mapasSI
Tapón carburante con llaveSI
Llantas aleaciónNO
Preequipo de radioSI
Limpialavaluneta trasero-
Asiento posterior divisibleNO
   

 

FRENTE A SUS RIVALES


Solo hay dos coches, por el momento, que se presentan como una alternativa de compra de este Mercedes 250 D: el Audi 100 TD y el BMW 524 TD. Más adelante, a partir del mes de septiembre, también podrá ser una opción de compra el Lancia Thema Turbodiésel.


De los tres coches arriba mencionados, el Mercedes aparece como el punto medio de equilibrio. Superado por el BMW, que dispone de un excelente motor turbo, en prestaciones, se saca la espina en consumos, capítulo en el que también bate al Audi, que es igual de rápido que el Mercedes.


En comportamiento, Audi y Mercedes se sitúan a un mismo nivel, por encima del BMW, algo más bailarín.


En cuanto a amplitud, el Audi se coloca por delante del Mercedes y del BMW, siendo este último el más reducido de los tres. En calidad de acabado y presentación, Mercedes estaría un poco por encima de sus rivales, aunque en lo que a equipamiento se refiere hay que concederle el primer puesto al BMW, aunque tampoco sea particularmente ejemplar en ese capítulo.

 

El Mercedes se sitúa, pues, entre el más rápido BMW y el más amplio Audi, un punto medio en el que hay quien dice que está la verdad.

 

 

 

 

 

Diseño

 


LA ESTRELLA MAS FUGAZ


Uno de los problemas que se plantean al diseñar un nuevo coche es el de conferirle una imagen que le haga diferenciarse claramente de los demás.


En la situación actual, con los criterios de diseño siguiendo unas pautas determinadas, hay varias soluciones para ello. O bien se procura darle un carácter particular al conjunto diferenciándolo de las concepciones clásicas, caso del Ford Sierra, por ejemplo, cuya línea rompe con los moldes anteriores, o bien se siguen los cánones establecidos y se potencian ciertos detalles como el frontal, una de las partes más características del automóvil. Todos reconocemos un frontal Rolls Royce, BMW o Mercedes.


Por ello, cuando algunos colegas de Bruno Sacco, el responsable del departamento de diseño de Mercedes Benz, le dicen que es un diseñador de vida fácil, se refieren a que Mercedes dispone de una estrella y una calandra intocables, lo cual facilita en gran medida la personalización del coche.


Esto es debido también a que Mercedes ha conseguido afianzarse en el mercado gracias a un prestigio basado en su calidad y fiabilidad, con lo que mantener su imagen con el paso del tiempo es uno de los criterios de diseño a considerar.


Para alcanzar las formas relativamente innovadoras del modelo 250 D, que empezaron a perfilarse hace ocho años, se ha tenido en cuenta además la aerodinámica, consiguiéndose coeficientes de penetración de 0,29-0,30, dependiendo de los modelos, gracias a exhaustivos ensayos en el túnel de viento. Como puede observarse, todo esto se ha alcanzado sin modificar ostensiblemente las clásicas líneas de Mercedes.


Los problemas que ha encontrado Sacco para optimizar los diferentes requerimientos de diseño han sido numerosos. Entre ellos se encuentra la controvertida parte trasera, sobre todo la geometría de la ventana y el ángulo de apertura del maletero en forma trapezoidal, que le da un aspecto menos estilizado que en los anteriores modelos, aunque le añade una característica peculiar que rápidamente se identifica con Mercedes.


En Mercedes siguen utilizando la instrumentación clásica sin incorporar la digital por problemas de fiabilidad, según ellos, más que por mantener la tradicional.


Un elemento a destacar es el limpiaparabrisas único de doble acción, que consigue barrer un 86 por 100 de la superficie del cristal delantero, proporcionando una gran visibilidad cuando es necesario utilizarlo.


Creo que la filosofía de conservadurismo de imagen de Mercedes Benz es válida para su estrategia de marca, habiendo conseguido para la nueva serie W124 un diseño con clase, sin necesidad de realizar alardes estilísticos que pueden ser impactantes en el momento de su aparición, pero que también pueden cansar tras ser visualizados reiteradamente.


Si algo hay que criticar, sería el voluminoso aspecto del maletero y esa calandra arquitectónica que lleva “por narices”, a la que sometería a una cura de adelgazamiento, pero dejando bien visible aunque fuera del capó, la conocida estrella Mercedes, sinónimo de calidad germana.

 

Francisco Podadera.

 

 

 

CARACTERISTICAS TECNICAS

 

 

 

 

Motor: disposición: delantera, longitudinal. Número de cilindros: 5, en línea. Cilindrada: 2497 cc (87x84 mm). Cigüeñal: de 6 apoyos. Distribución: árbol de levas en cabeza, accionado por cadena. Alimentación: inyección diésel Bosch. Compresión: 22 a 1. Tipo de carburante: gasóleo. Capacidad del depósito: 70 litros. Potencia máxima: 90 CV a 4600 rpm. Par máximo: 15,7 mkg a 2800 rpm.


Transmisión: tracción: a las ruedas traseras. Caja de cambio: manual de 5 marchas. Velocidad a 1000 rpm en cada marcha: 1ª: 8,01 km/h; 2ª: 14,36 km/h; 3ª: 22,75 km/h; 4ª: 33,90 km/h; 5ª: 40,35 km/h. Embrague: mando mecánico.


Dirección: tipo: de circuito de bolas con asistencia. Vueltas de volante entre topes: 4 vueltas. Diámetro de giro: 11,2 metros.


Frenos: sistema: cuatro discos.


Suspensiones: tipo: independiente a las cuatro ruedas.


Ruedas: llantas de chapa estampada de 6,5x15 pulgadas. Neumáticos: 195/65TR15.

 

Peso: en orden de marcha: 1320 kg.

 

 


· Texto: S. Piccione (MOTOR 16 nº 88, 29 de junio de 1985)

· Gracias a Jose Fidel por enviar el reportaje

 

 
 
   
   

 

 

 

 

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Censo de pruebas del MERCEDES 250 D en la prensa del motor española (3)

 

AUDI 100 TD/MERCEDES 250 D

MOTOR 16 Nº 146 (9-08-86)

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MERCEDES 250 D

MOTOR 16 Nº 088 (29-06-85)

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MERCEDES 250 D/VOLVO 740 GLD

AUTOPISTA Nº 1364 (7-09-85)

 

Comentarios de los lectores: 11
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1. cuca  

12/06/2026 @Oscar de Lleida. Gracias por tus detalladísimas aclaraciones, ciertamente como bien apuntas un gran avance el de la suspensión multibrazo en W201 y W124, el comportamiento cambió por completo y permitió abrir el horizonte hacia nuevas y potentísimas mecánicas que montaron estos modelos. Pero todos recordamos como un "icono" y ciertas añoranzas al W123, curioso.
un saludo a todos
cuca.

 

 

2. Oscar de Lleida  

Disculpas, por la metedura de pata, donde pongo OM-616, ha de poner OM-617 que es el 5 cilindros de Piëch y de los records del C-111. Eso si derivado del 616 que es de solo 4 cilindros.

 

 

3. R1943  

Un Mercedes muy bonito y con fama de ser muy bueno de cuando los Mercedes eran grandes coches en el mejor sentido de la palabra.
Y no como ahora que con la intención de rejuvenecer la marca la han quitado toda su personalidad.

 

 

4. Oscar de Lleida  

Puntualizar que la suspensión de 5 brazos fue introducido a finales de los años 60 por Mercedes-Benz en el prototipo experimental C111 (el de los records de velocidad con el OM-616) y luego se utilizó por 1ª vez en un vehículo de serie en el sedán W201 de 1982.

 

 

5. Oscar de Lleida  

7-VI-2026: Conforme con los otros comentarios. Este w-124 es una de las mejores cajas de la historia de MB, si el190 (w-201) abrió el camino con la suspensión trasera Multi-link de 5 brazos por rueda, este la sublimo (cediéndola tal cual al clase S w-126 y a los SL -1º R107 y después al R129-) y todo esto con mecánicas fiables y la electrónica justa (después la cosa se desmadro).
En cuanto a este ejemplar Diesel su motor 5 Cil. atmosférico OM-602 era un buen heredero del mítico 5 Cil. (OM-616 obra del despacho de Ferdinand Piëch) que era el mejor, de la anterior serie E w-123. En el caso de este E el mejor Diésel era el 6 Cil. OM-603 (modular con este y el 4Cil. OM-601) ya sea atmosférico o turbo.
Este 5Cil. conseguía kilometrajes de 1.000.000 a 1.600.000, en ejemplares bien mantenidos.

 

 

6. cuca  

07/06/26: Pués bastante unanimidad en la creencia de considerar el W124 cómo el último "Mercedes".
Tuve de empresa el 190D con el motor del coche de esta prueba, en ese vano podía considerarlo como suficiente en ese momento, para este W124 visto desde la prespectiva de sustituir a un 300D W123 se puede ver "ideal" pero con la mirada enfocada a un paso más adelante en prestaciones para aprovechar esa carrocería tan perfilada, pulida y moderna a quizás vea más redondo un 300D.
BMW y Audi ya montaban Turbo, les daba un aumento de par y en consecuencia un agradable tirón que muy bien les venía a estas pesadas carrocerías, cosa que le costó ver a Mercedes otra generación, pués la siguiente evolución vino con los motores multválvula que con ello la cosa no hacía más que empeorar.
En todo caso sí, era un coche que podías envidiar, cosa que en mi opinión no ocurre con ninguna estrella actual.
Un saludo a todos.
cuca.

 

 

7. Luis  

De cuando Mercedes era Mercedes; ahora es.......otra cosa. Mi padre tuvo uno, pero turbo, con 126 CV teóricos, porque realmente daban casi 140; verde oliva, precioso; fue el coche de mi boda.
Cómo iba aquel coche! Después se compró un 300 Turbodiesel W210, gran coche también, pero con menor calidad que el W124.

 

 

8. S63  

La cumbre del buen hacer de Mercedes (con permiso del W123). Luego empezó a bajar...

 

 

9. JBF  

Tuve ocasión de viajar en un 300, creo que turbodiesel. Impresionaba la sensación de encapsulamiento, de silencio y suavidad. De coche bien hecho. Incluso frente a un Audi 100, más aparatoso enbsu diseño de interiores.

Y para rematar, conducir con aquella estrella frente a los ojos, al final del capó.

No lo recuerdo pequeño.

El bueno de Podadera intentando mejorar a Bruno Sacco. Y en una de sus obras maestras, con una carrocería de proporciones clásicas pero que, en 1985, se veía muy moderna. En realidad, era una carrocería casi revolucionaria, aplicada a una berlina grande, como ya lo había sido en el "baby-benz": discreto acuñamiento, capó levantado, cristales pegados y, en este caso, excelente trabajo con los pliegues y ángulos de la carrocería, muy innovadores y distintivos.

El W124 fue un hito estilístico y tecnológico.

 

 

10. Jose  

Pos eso, mientras hoy podrías circular con uno de estos perfectamente y a la gente le gustaría el coche, a poco que estuviese medianamente conservado, si vas con cualquiera de los dos que compara con él te dirían que llevas un cacharro viejo.De cuando los Mercedes eran una categoría aparte.

 

 

 
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