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MERCEDES-BENZ W 116

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1. Introducción
2. Versiones
3. Versiones
especiales
4. A
tener en cuenta
5. Documentación
y bibliografÃa
6. Miniaturas
7. VÃnculos
web
8. El tuyo
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8.-
EL TUYO
W116 450 SEL (1974)
de BoinaJet
Esta preciosidad de coche cuya lÃnea me tiene enamorado desde pequeño, me vino
de casualidad y a través de este foro.
Este verano vi un anuncio en el subforo de venta ofreciendo este 450 SEL
plateado por no mucho dinero -están bajos de cotización-. Yo simplemente
coloqué una respuesta diciéndole a Conde, el forero y propietario, lo bonito
que estaba el coche y lo mucho que me gustaba, pero sin mojarme pues no tenÃa
la pasta (poca) ni sitio para guardarlo. Conde me mandó un mail ofreciéndose a
escuchar ofertas "en muy buena disposición", a lo que yo no supe qué
responder pues no me veÃa a bordo de un coche tan grande, tan bonito y tan
Mercedes, pensando en meterme en otro tipo de clásicos más humildes ya más
adelante. Al dÃa siguiente me mandó otro e-mail rebajándomelo bastante, hasta
una cifra que yo empezaba a ver prácticamente como mi sueldo mensual, y se me
calentó la cabeza bastante. Pero seguÃa sin verme metido en un "embolao"
asà aunque con muchas ganas.
Ya en las fiestas de un pequeño pueblo de Burgos donde veraneo, con lo menos 12
botellines de San Miguel en el cuerpo tapeando todavÃa a las 6 de la tarde, vi
en la repisa de un bar muy bonito el juguete que se llamaba "el coche de
Santi Rico", un W116 de unos 40cm con su mando por cable que siempre he
recordado de cuando era crÃo y no se lo podÃa pedir a los "Reyes
Majos" pues somos 6 hermanos. Con otro par de botellines, el pensamiento de
volver al pueblo a bordo de un coche tan acojonante, y el empujón de mi
amiguete Arturo "dreammaker" de Cajamadrid, pusimos en marcha la
"operación Feliciano": a comprarlo.
Al fin un mes después, tras poner a prueba la paciencia de Conde, ir camelando
a mi novia sobre la belleza de lÃneas del W116 -le parecÃa una horterada en
fotos-, preguntar cosas a algunos foreros de por aquà y calcular lo que me iba
a costar el capricho con todo (mantenimiento, garaje, seguro, etc.), pudimos
hacer un viaje relámpago a Málaga para conocer la máquina y traerla si todo
estaba en orden.
En el viaje -tengo que contarlo- fuimos en un autobús que se incendió nada más
pasar Despeñaperros. El incendio fue apagado enseguida por el conductor, pero
mientras esperábamos al bus de reposición en el arcén a las 11 de la noche,
me fijaba en la estrellita del bus -Setra con motor Mercedes- y no presagiaba
buenos "augurios mecánicos". Pero todo acabó bien y fuimos como
pobres para volver como estrellas de cine, jeje...
En cuanto vi el coche y se apaciguaron mis retortijoncillos en la tripa supe que
me lo iba a quedar. En menos de dos horas de charla y de paseos a bordo del 450
hicimos el trato. Bueno, el trato en sà duró cinco minutos, el resto fue
palabrerÃa y buen rollo pues Conde también es otro aficionado a la chatarra
como nosotros.
Lo que me causó mayor impresión es el tamaño que tiene. A pesar de ser un
coche que conozco muy bien de haberlo seguido desde muy pequeño, resulta larguÃsimo
cuando lo aparcas entre coches normales. A la vez, me daba la impresión de ser
un coche bajo y delgado, no una vaca gorda como por ejemplo los BMW 5-7 "Bangle-horror"
o los Mercedes W140.
Esa sensación de coche grande se correspondÃa igualmente al volante, viendo la
longitud del capó terminando en la legendaria estrellita sobre la calandra. Al
principio lo metimos por una carreterilla de curvas secundaria, donde podrÃa oÃr
mejor los crujidos si los hubiere y harÃamos trabajar a la caja de cambios,
para comprobar su suavidad.
El coche es muy suave en todos los sentidos, pesadote en carretera estrecha pero
bastante ágil si tienes sitio para moverlo. Las suspensiones son bastante
blandas, el coche balancea casi como un barco, sensación incrementada por la
blandura de los grandes butacones con muelles. Pero el coche se mantiene muy
firme y hasta ahora, sin haberlo forzado, no me ha dado ningún susto.
Esta blandura de suspensión, junto a la suavidad de la caja de cambios y el
grave ronroneo del V8, no incitan a darle "zapatilla". Puedes viajar
con él a 180 km/h de crucero (pasa de 200) pero su velocidad adecuada para ir
tranquilo no está más allá de los 140-150 km/h. A partir de ahà el coche
parece cabecear sobre las juntas de puentes y baches y no parece ir muy a gusto,
si bien como digo el coche en ningún momento me ha mostrado malas maneras. La
gran batalla da una buena sensación de ir bien aplomado y pasa las curvas
amplias de autovÃa inclinando un poco pero sin oscilaciones laterales, el coche
parece muy rÃgido y noble.
En cuanto al motor, V8 de 225cv -quizá 217, no lo sé aún-, empuja con fuerza
cuando se le solicita, pero el estilo "solemne" que respira el coche
conjuga a la perfección con el alma de este motor, que tira sobre todo de su
gran cilindrada y par para subir de velocidad. El hecho de que el acelerador sea
tipo tabla articulada en el suelo y esté duro no hace sino incrementar esa
sensación de pereza. Si embargo, haciendo uso del kick-down, el coche baja de
marcha y recupera sin violencia pero con contundencia, trasladando el grave
ronroneo del motor al habitáculo que sólo se vuelve más agudo y realmente
poderoso cuando se aproxima a las 5.000 rpm (lo digo a ojo pues no tiene
cuentavueltas).
El cambio va bastante suave, aunque le cambiaré el lÃquido como me han
recomendado por aquà para que lo sea más -no sé cuándo se le cambió por última
vez-. Al maniobrar para aparcar o en garajes casi no hace falta tocar el
acelerador, con el ralentà ya engancha las marchas y lo mueve de sobra. Para
echarse a andar, pisándolo a punta de gas cambia a unos 30 km/h y después a
unos 60 mete ya la directa, aunque si le pegas el pisotón estira las marchas
hasta el lÃmite y seguramente es capaz de sacar humo de las ruedas, aunque no
he probado a hacerlo. En el programa S creo que apura las marchas y en el L
reduce, para bajar puertos reteniendo con el freno motor, pero aparte de esas
situaciones, lo pones en D y a disfrutar.
Los frenos parecen buenos para los 1800 kg y tienen mordiente en seco, el coche
hunde el morro pero frena en la distancia de un coche normal. Si bien hay que
tener cuidado en mojado o suelo deslizante, pues no hay ABS -lástima- ni casi
retención del motor y te pueden bloquear, como desgraciadamente me pasó a mÃ
alcanzando al coche de delante, muy despacio y lejos pero con tanta inercia...
bueno, dentro de poco lo tendré arreglado. Tengo que cambiarle también un par
de discos porque el coche retiembla en frenadas y no sé si es de delante o de
atrás.
Sobre la instrumentación, echo de menos ese cuentavueltas -quizá se lo ponga
algún dÃa-, pero en un coche como este no es demasiado importante. Tiene los tÃpicos
relojes Mercedes que se ven a la perfección ya sea de dÃa o de noche, con un
velocÃmetro central graduado hasta los 240, reloj a la derecha -que no me
funciona- y a la izquierda tres indicadores, el siempre útil de presión de
aceite (2 bares en ralentà y 3 -tope- el resto del tiempo), agua (sobre los 90º
o menos en carretera) y el de combustible, que baja como la espuma, jejej... El
coche se bebe sus buenos 14-15 litros a cruceros de 140 km/h y en ciudad o dándole
cera al kick-down se chupará fácilmente los 23-25 litros. Pero ya se sabe que
estos coches no eran para los usuarios de petroleros, sino para gente que prima
la suavidad y confort sobre el ahorro.
También hay que decir que el volante impresiona en un principio por su gran
tamaño, pero luego no es para nada incómodo, al contrario, y además se maneja
con un dedo. El coche gira muchÃsimo, lo cual ayuda bastante a la hora de
negociar los 5,06 metros en un garaje estrecho, como el que he cogido para
guardarlo.
Lo único que no me gusta mucho es una caracterÃstica de Mercedes que se
mantiene hace muchos años y que perdura en el S600 biturbo W220 que probé el año
pasado: los mandos de luces, limpias e intermitentes se integran en la única
palanca que va a la caña del volante. Aunque hay que reconocer que cuando te
haces a ello resulta muy fácil e intuitivo, pero creo que preferirÃa manejar
los limpias con la mano derecha.
Los interiores corresponden a los de un coche de lujo de los 70 pero con la
austeridad germana tan caracterÃstica. El coche tiene sus maderas y cromados
aquà y allá, pero sin grandes aspavientos. Todo está colocado con sencillez y
con mucha robustez, tiene pinta de durar una eternidad. Parece que los lujos asiáticos
molestan -o molestaban- a los cabeza cuadradas alemanes, porque es más fácil
ver un tirador de puerta o una consola más pretenciosa y de forma más difÃcil
en cualquier utilitario. Esta sensación es algo que me encanta de los coches
alemanes: la consola tiene sus botones para ser accionados y no romperse, no
para que los pasajeros "flipen" con las curvas, salientes varios y
ruedas llenas de colorines. Aquà lo que "flipa" es el grosor de las
puertas, la longitud de los "agarraviejos", etc...
Mi 450 SEL debÃa ser full-equip en la época, pues lleva casi todo lo que se
podÃa llevar entonces: cierre centralizado (por arreglar), elevalunas eléctricos
a las cuatro ventanillas, techo eléctrico (por arreglar), aire acondicionado
bizonal, pintura metalizada, Becker Mexico (cuyo sonido mejoraré poneindo
altavoces nuevos), antena eléctrica, dirección asistida, lavafaros... también
debÃa llevar llantas de aleación, pero Conde le buscó unos tapacubos de la época
y los puso del mismo color, lo que en mi opinión realza la belleza del W116. No
lleva tapicerÃa de cuero, sino velours, que se siguen conservando muy bien tras
casi 30 años y no habrá que retapizar hasta dentro de mucho, aunque sÃ
limpiarla a conciencia.
Huelga decir que el espacio interior es enorme. En la parte delantera quizá no
es tanto como cabrÃa esperar por la anchura exterior, el pasajero queda más
alejado que en un coche normal pero no demasiado. Sin embargo atrás, y al ser
la versión larga, puede ir una persona de 1,80 bastante repanchingada y no
tocar los asientos delanteros con las rodillas, y tres personas grandes caben
perfectamente aunque al de en medio le molestará el túnel de transmisión.
En fin, a pesar de que ahora lo tengo parado mientras arreglo los desperfectos,
estoy realmente encantado con el coche y creo que lo voy a disfrutar muchÃsimo
en los próximos años, ojalá no me desprenda nunca de él. Es un auténtico
despliegue de medios de Mercedes para la época, con una lÃnea estilizada y
perfecta y un interior sobrio pero muy elegante. Espero ir dejándolo de
concurso poco a poco, pues tiene algunos toques en la chapa, gomas cuarteadas y
algunas cosillas que no funcionan, y no creo que me cueste mucho su
mantenimiento pues aparte de bujÃas, aceites y filtros, poco más parece que va
a necesitar. Sólo hay que prever algo más de pasta para gasofa cuando viajas
con él y ya está, ni que decir tiene que nunca será lo mismo viajar en un
compacto diesel moderno que en una gran berlina a la altura casi de un Rolls -a
mà me gusta más el W116 que un Silver Shadow-.
Para acabar, decir que aún no conozco la historia del coche, pero por lo que he
podido ir averiguando, Conde compró este coche que estaba dado de baja y a la
intemperie junto a un donante -del que necesitaré piezas-. Antes de eso, el
coche usó una matrÃcula temporal de Málaga allá por el 76 que después se
tradujo seguramente en una placa turÃstica, hasta la matrÃcula actual que es
de Málaga y del 93. Posteriormente el coche debió pasar un tiempo a la
intemperie, fue subastado -el pobre- y puede que robado, pues tiene el bombÃn
de la puerta delantera derecha jodido. A ver si un dÃa me entero de todo por lo
que ha pasado, sólo sé que al coche le ha faltado cariño durante algunos años
que espero compensárselo con creces.
Saludetes y ahà va una foto de la bestia:

W116 450 SEL (1974)
de autodelta
Mi primera experiencia con mi 450 SEL fue en Julio de 1991.
En 1991, el 450 SEL ya hacÃa un año que habÃa sido sustituido en sus funciones
por un moderno 500 SL (w129) y un Nissan Sunny para los crÃos.
Subà a casa de veraneo de mi buen amigo Oriol Baratech (el 450 SEL era de su
padre) en Sant Julià de Vilatorta, cerca de Vic, y tras darle un poco el coñazo
al señor Feliciano Baratech (el padre de mi amigo), nos dejó coger el coche.
Mientras realizábamos estas operaciones don Feliciano nos explica un poco la
historia del 450 SEL. Este fue el segundo que tubo, matrÃcula B-AS. El primero
que tuvo era matrÃcula M-Y y de color azul, y fue de los primeros 450 SEL
matriculados en España. Cuando compró el B-AS en 1974, pudo escoger entre tres
coches, y escogió este porque era el que llevaba más extras, y de los tres era
el único con suspensión trasera autonivelante, y le hizo gracia.
Enbornamos la baterÃa, le sacamos el polvo a los cristales (llevaba parado 4
meses) y don Feliciano nos puso el coche en marcha,..., pero cual fue mi
sorpresa cuando le dijo a su hijo: "Os dejo el coche pero que conduzca tu
amigo que de tà no me fio".
Y asà fue, me puse al mando del enorme 450 SEL de los Baratech, movà la
palanca del cambio a la posición D y.....schhhhlooonk, ya estaba
engranada,....., di un poco de gas y........glu glu glu, el V8 empezó a
ronronear y nos empezamos a mover lentamente, dejamos atrás la cochera que
compartÃa con su hermano, el 500 SL, este sà de un negro reluciente. Hicimos
la pequeña glorieta que los Baratech tienen en su casa, y enfilamos la corta
recta de unos 300 metros hasta la verja de la propiedad. Uf, que sensación, mis
primeros metros en el 450 SEL.
Frené en la verja que concluye en la carretera que comunica Sant Julià con
Vich, miré a derecha e izquierda, y voilà , acelera y ya estaba circulando por
la carretera en sentido a Vich. Al cabo de unos centenares de metros, primera
parada,...., ¿a que no sabéis para que? Está claro, ha echar gasolina, 2000
pesetas de las de 1991, que nos duraron una tarde pues nos la fundimos.
De Sant Julià tomamos un trozo la carretera que va al pantano de Sau, pero como
no era la carretera más idónea para semejante portaaviones, dimos la vuelta y
nos encaminamos hacia Aiguafreda, pues mis padres tenÃan una casa allÃ, y
decidimos ir a limpiar el coche allÃ, unos 70 km de ida y vuelta.
Nos tomamos la ida con mucha calma, ...., bueno es un decir, porque, casualidad,
encontramos un grupito de clásicos circulando por la autovÃa de Vich a
Barcelona en nuestro mismo sentido. Eran un Lotus Europa, un Jaguar E-type y un
Maserati Quattropore 1ª serie. Los dos deportivos no nos hicieron mucho caso,
pero el señor del Quattroporte, sÃ. Después de adelantarle a unos 130 kmh,
nos volvió a adelantar, eso sà mirándose el 450 SEL de cabo a rabo, pues ya en
esa época era raro ver un 450 SEL tan entero como este.
Al final acabamos los dos trazando las curvas de la autovÃa a 160 kmh,
liderando el grupo nosotros, of course. Era divertidÃsimo ver como trazaba el
Maserati detrás nuestro,..., debimos ser el terror de la autovÃa esa tarde. Al
llegar a la altura de Aiguafreda, pusimos el intermitente y nos desviamos, no
sin antes habernos despedido con un toque de bocina (de doble tono en el 450 SEL,
bocina de carretera y bocina de ciudad).
Dimos un par de vueltecitas por Aiguafreda, y finalmente entramos en casa de mis
padres, y le echamos un manguerazo al 450 SEL.
Después de un merecido descanso, nuestro y del 450 SEL, nos encaminamos de
vuelta a Sant Julià un poco más tarde.
Como durante la ida marcamos un ritmo "allegro molto vivace" a la
vuelta decidimos marcar un "allegro ma non tropo", abrimos el techo
corredizo, bajamos los cristales delanteros e Ãbamos por la autovÃa a unos
tranquilos 80/90 kmh. Cuando a la altura de Tona, a mi amigo Oriol se le ocurre
la brillante idea de porque no pruebo el quick-down,...., bueno, pues cerramos
los cristales, empezamos a cerrar el techo corredizo,..., mientras tanto después
de tocar tantos botones la velocidad se habÃa reducido a unos 60/70 kmh
y............ le pego pisotón y BLAAAMMMMM. De golpe la caja de cambios pasa a
primera y el 450 SEL salta literalmente hacia delante,
80-90-100-110-120-130-140-150 la caja va engranando con alacridad una marcha
detrás de otra de manera imperceptible al cabo de un kilómetro ya vamos
lanzados a unos 200-210kmh por la recta de Vich, cuando me empiezo a "acojonar"
pues el coche no es mÃo, y empiezo a frenar, ...., argghhhh, los discos
delanteros están alabeados y empieza a temblar todo, por fin reduzco la marcha a
unos más decentes 130-140 kmh y le digo a mi amigo Oriol,: "Los frenos están
obalados, ¿no?"
Y el me dice "Animal, es la primera vez que este coche va a más de 200kmh
en toda su vida, mi padre jamás a pasado de 160 kmh con él, ja ja ja".
Esta fue la última vez que conduje el 450 SEL de los Baratech hasta febrero de
este año, pero no dejé de dar la paliza para que me vendieran el coche, cosa a
la cual accedieron al final.
Don Feliciano habÃa comprado otro Mercedes, un C 220 CDI Avantgarde, y habÃan
dejado de usar definitivamente el 450SEL y el 500SL lo usa mi amigo Oriol. De
hecho el 450 SEL ha hecho desde 1991 la friolera de 10.000 km aproximadamente.
Bueno, vaya tocho que me ha quedado, espero que os guste.
W116 280 SE (1975)
de ELIOREYES
La compra de mi 280 SE fue una de esas cosas que ya no las esperas.
De siempre he estado loco por un W116, y la verdad es que por aquà no hay
muchos, por lo que se me estaba haciendo un poco cuesta arriba. Después de
vender el W124 300E que tenÃa, me propuse con ese dinero pillarme un 116, y
busqué, busqué, incluso me fui a la isla de enfrente a ver uno que anunciaban
en un periódico local. Un desastre, todo lo que veÃa estaba hecho polvo y
caro, por lo que me desanimé un montón.
Es entonces cuando veo desde la carretera del Sur un colas medio fastidiado, y
ni corto ni perezoso me lÃo la manta la cabeza, y después de un mes de lÃos, me
consigo hacer con él. A los pocos dÃas, leo en un segunda mano un anuncio de
un W116, color frambuesa en 1800€, y muy disgustado me digo....AHORA?, ahora
que acabo de comprar el colas?, pues ahà se queda, me da igual, paso de ir a
verlo, no quiero saber nada, paso, paso.
¡¡¡¡ MENTIRA ¡¡¡¡
A la mañana siguiente estaba llamando al propietario y al medio dÃa me planté
en Las Américas (a 72 Km de Santa Cruz) para ver el 116. Pensaba... mmmmm por
1800€ muy bien tiene que estar...mmmmm seguro que está como todos los que he
visto....mmmmmm no sé ni para que vine. Entonces, aparece el 116 despacito, recién
lavado, precioso y digo mmmmmm muy mal tiene que estar el motor para no
quedármelo. Hay que ver que pocos principios tengo a veces, cambié de opinión
en aproximadamente dos segundos.
El dueño me explica que se le habÃa cambiado el motor por uno de carburación,
y que se habÃa repintado todo el coche hacÃa dos años.
Lo pruebo y la verdad es que iba como la seda, seis cilindros sonando
suavemente, perfecto de suspensiones, de chapa impecable, el salpicadero
fastidiado, la tapicerÃa perfecta, gomas nuevas y además con tapacubos, como a
mi me gusta. En fin, fuimos a Santa Cruz e hicimos el traspaso.
Sé que hay quien no le gusta cambiar el color, ni el motor, ni nada. A mi
tampoco. Pero fui objetivo, realmente estaba comprando la lÃnea de la que
siempre he estado enamorado. Estaba comprando las defensas dobles cromadas, el
estilo, la elegancia, el porte, un clase S de los de antes, en definitiva un W
116.
Mecánicamente no me ha dado ni un solo problema, le he cambiado todos los lÃquidos,
pastillas de freno, y le he ido comprando todos los detallitos que le faltaban,
pijadillas.
Sólo me queda poner las fotos y recomendar a cualquier persona que quiera un
coche elegante y robusto donde los haya, que consiga un W116. Ya verá como no
se arrepiente.




W116 450SEL 6.9 de
1978 de Jaskaiser
Tengo la suerte de poseer un magnifico W116 450SEL 6.9 que podéis ver en los
coches de los foreros y en las fotos que adjunto, aunque está con mucho polvo ya
que hace tiempo que no lo uso, os explicaré un poco la historia del coche.
Hace 9 años que buscaba una unidad de este tipo para sustituir mi anterior
450SEL, y me puse manos a la obra haciendo un listado de todos los 6.9 que
encontraba a la venta, llegué a tener localizados 7 coches, pero por una u otra
razón no conseguÃa cerrar trato alguno en las condiciones que para mi eran
razonables. Desde que tenÃa 13 años, en 1975 y después de ver una revista donde
se hablaba de este coche, quedé prendado por sus exageradas prestaciones y
porte. Al final un conocido de Santander que tenia varios Rolls Royce y que de
vez en cuando venÃa a visitarme, en una ocasión en vez de venir con sus
habituales Silver Shadow, se presentó en mi casa con un 6.9, que recientemente habÃa
adquirido. Claro, quedé prendado del coche ya que por un lado es lo que
andaba buscando y por otro por su magnifico estado. Al final después de varios
tira y afloja, de te doy este dinero más este coche, etc,... al cabo de un año
y de infinidad de contactos, me sugiere una cantidad más mi anterior 450SEL y
telefónicamente cerramos el trato. A las dos semanas tenÃa el coche en Barcelona
y él regresaba a Santander con mi anterior 450SEL.
Impresiones:
Comparándolo con el 450SEL que tenia, aunque tenÃa la misma caja, resultaba ser
otro coche. Nada más ponerlo en marcha y escucharlo se podÃa apreciar que me
encontraba ante un coche muy diferente, un auténtico fuera de serie. El
funcionamiento del motor es muy silencioso y apenas se percibe si esta en marcha
ó no a ralentÃ, sólo cuando aceleras un poco te das cuenta de que delante de ti
hay una unidad propulsora excepcional y seria.
Puestos ya en marcha, es fácil observar como el coche empuja sin titubeo alguno
desde las 1000 rpm y si eres capaz de apretando a fondo el acelerador mantenerlo
en lÃnea recta, notarás la misma sensación que cuando despegas en un avión,
tu espalda se tira hacia atrás presionando el respaldo de igual modo que cuando
despegas en un Boeing y eso si, todo rodeado de silencio, ni un crujido, ni un
ruido parásito, sólo se escucha el motor, pero sin estridencia alguna y con un
sonido que es auténtica música. No hay a partir de 3.000 rpm ó 4.000 rpm
una diferencia en el empuje, es completamente lineal, como en un avión, es tan
alto el par y su elasticidad que no hay vacÃo alguno, sube de vueltas con decisión
y con máximo empuje. Para que os hagáis una idea, mi coche de uso diario es un
Audi A8 3.7, también se trata de un V8 y con 260 CV, 26 menos que el 6.9, pues no hay comparación posible, las sensación de poder del 6.9 es muy superior a
la del A8, en lo único que tiene desventaja es en carecer de la tracción
integral, por lo que al menor descuido y mala dosificación en el acelerador,
tiende a querer adelantarte la trasera del coche.
Nunca he conducido un coche que me transmita las sensaciones del 6.9, es único
en cuanto a rendimiento, confort y calidad constructiva. Cuando viajas con él,
siempre estás rodeado de silencio y puedes poner en apuros a muchos de los
deportivos actuales en cuanto a aceleración se refiere, con la diferencia de
que vas en un coche que pesa 2 toneladas y que tiene por ello bastantes inercias
en conducción deportiva, para lo que desde luego nunca fue construido, eso sÃ,
es un devorador de autopistas y se pueden mantener ritmos altÃsimos con absoluta
serenidad.
Se trata de un coche en el que sobre todo se ha pretendido mimar al máximo al
viajero, dotándolo de una suspensión hidroneumática que te transmite un
confort inigualable, que además es del todo fiable, pero que no es adecuada en
conducción deportiva y que te transmite inseguridad en velocidades por encima
de los 210 km/h, las cuales este coche puede rebasar en mucho, incluso por
encima
de los 225 km/h anunciados, ya que en su época, diversas revistas habÃan cronometrado cronos de 240 Km/h.
Siguiendo con el confort, mencionar que el interior es muy cómodo y amplio, muy
amplio, sobre todo en cuanto a las plazas traseras se refiere. Cuenta con un
precioso salpicadero en madera de raÃz de gran belleza, siendo el resto de los
componentes de gran calidad y durabilidad. Ciertamente el interior esta muy bien
aislado, por lo que es difÃcil percibir las velocidades a que te desplazas a no
ser que uno se fije en el velocÃmetro. La posición de conducción es muy cómoda
y tÃpica de Mercedes, es fácil disponiendo de todo tipo de reglajes encontrar
la posición más adecuada en aras de una correcta conducción. La visibilidad es excelente en todo momento, gracias a su gran superficie acristalada.
En cuanto a equipamiento, es verdaderamente completo a pesar de ser un coche que
fue desarrollado hace casi 30 años. Cuenta con cierre centralizado (silencioso,
por vacÃo), dirección asistida, techo corredizo eléctrico, los 4 elevalunas eléctricos, llantas de aleación, aire acondicionado, luces de
cortesÃa en múltiples sitios, una magnifica Becker Mexico, tapicerÃa de cuero, tempomat
(control de velocidad automático), cambio automático de 3 velocidades,
autoblocante trasero, cristales anti térmicos, ........y las últimas unidades,
desde 1979 (no en el mio), ABS, fue el primer coche en el mundo en montar ese
sistema de frenos de serie.
Animaros, a que si se os pone uno a la vista y bien de precio, no lo dejéis escapar, ya que a partir de ahora
están empezando a cotizarse.
Para terminar en cuanto al tema de recambios, deciros que siempre encontraréis piezas y en este modelo en concreto acostumbran a ser siempre caras. De todas
maneras y como consuelo, es que una de sus cualidades que brillan con luz propia
es su impresionante fiabilidad y robustez, era un coche construido para durar y
no dar problemas. Mercedes se propuso desarrollar el mejor coche del mundo en
aquella época y crear un vehÃculo que en cuanto a confort, fiabilidad, silencio
de marcha y prestaciones, se situara por encima de un Rolls Silver Shadow, cosa
que para muchos se consiguió.
Decir también y por último, que el motor era montado a mano por los aprendices
de Mercedes-Benz. Se trata del motor M100, evolución del 6.3 que montaban los
suntuosos 600 y los rápidos 300SEL 6.3, pero aumentada su cilindrada a 6.9, con
una inyección de combustible más moderna y con carter seco en cuanto a
lubricación se refiere.




W116 450SEL de 1975
EX Jaskaiser
Bueno, ya le toca a mi recordado 450SEL. Os explicaré un poco como fue la
compra:
El coche lo vi anunciado en la prensa y estamos hablando del año 1989, por lo
que ya ha llovido bastante y en esa época no se trataba de un coche demasiado
desfasado todavÃa. El coche era de un señor de Girona y tenÃa matrÃcula de
Madrid, creo recordar M-AY, desgraciadamente no tengo fotos de él.
En definitiva, le ofrecà un cambio por un Humber New Hawk de 1962 que poseÃa en
ese momento, después de ver ambos coches, los dos cerramos el trato
satisfactoriamente. Pero en algo me engañó el propietario del 450, resulta que
me comentó que tenÃa los papeles en una gestorÃa y si bien eso era cierto, los
recuperé, estaban a nombre de un restaurante que ya no existÃa y no estaban
cotejadas las escrituras, ni posibilidad de tenerlas, por lo que el cambio de
nombre en principio parecÃa imposible. Tuve que poner en juego todos mis
contactos, contactos que habÃa cultivado durante mis 10 ó 12 años de trabajo
en el sector del automóvil, por lo que me dirigà a tráfico, dónde conocÃa y
conozco personas de importancia y de manera, eso si, completamente correcta,
pero con la ayuda de esos contactos, que estudiaron con cariño y dedicación
mi problema, al final salà con el cambio de nombre hecho, no sin antes pasar por
toda una larga serie de burocracias y notario incluido.
Regresemos al coche, la entrega se realizó en Girona, un Sábado lo recuerdo
muy bien. Vi llegar el 450, escuché el ronroneo de su motor y la elegancia con
la que se aproximaba y se detenÃa. El coche era de color azul igual que mi
6.9 actual, pero con la tapicerÃa en piel magnolia (casi blanca), tenÃa aire
acondicionado, radio (no Becker), techo eléctrico, llantas, etc... ah y un montón
de kilómetros, difÃciles de esconder ya que el asiento los delataba, de todas
formas el coche funcionaba muy bien, como cualquier Mercedes con muchos kilómetros,
pero bien mantenido. El interior estaba cuidado y la carrocerÃa no necesitaba de
ninguna reparación.
Lo primero que hice una vez que se marcharon con mi Humber, fue inspeccionar el
coche, más bien contemplarlo. Era el coche que desde niño siempre me habÃa gustado y que tuve en formato Rico, pero tenerlo a escala 1:1 era todo un sueño.
Mirar su elegante y enorme carrocerÃa era una delicia, después sentado al
volante, los butacones y el gran espacio interior, me transmitÃan un confort y
relajamiento impresionante. Lo puse en marcha y lo fui a aparcar en la fábrica
de mi padre, a la espera de al dÃa siguiente viajar a Barcelona, en aquella época,
todavÃa guardaba mis coches en mi casa de Barcelona, todavÃa no me los habÃa echado a la calle mi mujer, por lo que no tenÃa el local del que ahora
dispongo. Os preguntaréis, ¿Cómo es que no lo probaste?, Sencillo, llovÃa.
Es Domingo, sigue lloviendo y me dispongo a iniciar viaje a Barcelona, los
niveles del coche son correctos, paso la check list, lleno tanque y a la
autopista. No habÃa mucho tráfico, era tarde e invierno. Durante los 7 kilómetros
que separan mi casa (de mis padres) hasta la autopista, el coche va cogiendo la
temperatura adecuada para su correcto funcionamiento, por lo que recorro esos kilómetros
con tranquilidad y disfrutando del paisaje y del rÃtmico sonido del
V8. Una vez en la autopista y en el carril de aceleración, inicio un kit down
para ver de lo que es capaz de acelerar este "paque bote", la verdad
es que me impresiona, no es el 6.9, pero en esa época no habÃa probado ningún
6.9 y los 225 caballos, son y están. En un momento me pongo a 150 km/h y levanto
el pie, el coche se mantiene perfectamente en lÃnea, la rumorosidad no es muy
alta y hay que probar los frenos, con cuidado llueve. Inicio una frenada
intensa, pero no desmesurada no sin antes asegurarme de que no tengo coches próximos
a mi, la verdad es que reduce la velocidad de manera muy rápida sin indicios de
bloqueo, por lo que sus discos, ventilados los delanteros, a mi juicio realizan
perfectamente su función. Mantengo un crucero alto, 150-170 siempre atento a
las reacciones del coche y a sus indicadores, en aquella época, aunque habÃa limite de velocidad, parece que la cosa era más permisiva. El coche a medida
que pasan los kilómetros y pasan rápido, me gusta más y veo que es muy noble
de reacciones, eso sÃ, tiene inercias importantes, no olvidemos que tiene un
peso elevado, es grande y su suspensión esta pensada para filtrar cualquier
irregularidad de la calzada.
En menos de una hora me encuentro en Barcelona y callejeando, entonces no existÃan
las rondas, observo que la presión del aceite se mantiene en medidas
aceptables y lo mismo la temperatura, después de haberle apretado un poco, el
coche no muestra sÃntomas de cansancio y resaltar que las raquetas
limpiaparabrisas han actuado correctamente y con total eficacia, no como las de
mi A8 que son una porquerÃa.
Esta es la historia de las primeras horas al volante de mi ex 450SEL. El reto
del tiempo que lo tuve, he de decir que no me ocasionó problema alguno y aparte
del mantenimiento normal, sólo tuve que reparar los inyectores, operación no
demasiado cara en la época. Nunca me dio ningún problema y sólo me desprendÃ
de el al adquirir mi querido 6.9.
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