El Dyane, ya está luciendo en el parabrisas, su flamante rosco amarillo H y en la carpeta de papeles, junto al parte amistoso, la certificación de la ITV hasta el 2029. El paso a histórico, lo solucioné en poco más de 10 minutos, en la Jefatura de Tráfico, sin cita previa, pues soy mayor de 65 años; alguna (poca) ventaja nos conceden a los viejos… La próxima ITV no sé si la pasaré yo, o sea, no sé si estaré todavía vivo, o la pasará el próximo propietario del coche: el que no abonará ni ¼ de lo que ha costado dejarlo como está, o estará, el día que esté terminado.
En la ITV me preguntaron si el freno de mano actuaba en las ruedas delanteras o traseras. Vale. Encontré correcto que quisieran curarse en salud y no hacer después el ridículo. Pasa, que, después, al hacer la prueba sobre las planchas, al mirar las holguras en las ruedas delanteras, me hicieron pisar el freno; no atinaron que los frenos van a la salida del diferencial, no en las ruedas. No les dije nada. En ese trago (ITV), mejor no tentar la suerte. Los frenos, previamente había intentado purgarlos yo, pero el ayudante becario que tenía, no estaba por la labor y acabé desistiendo y llevando el coche remolcado al mecánico, de paso lo pusimos en la máquina de rodillos, para equilibrar el freno de mano, que para quien no lo sepa, lleva un cable con un tensor independiente para cada rueda. Delante quedó bien, tanto de freno de mano, como de freno de pie. Detrás no. En frío, no frenaba, ni bien, ni equilibrado. En caliente mejoraba bastante y llegamos a la conclusión que las zapatas debían estar algo cristalizadas y lijándolas se arreglaría. No lo haría el mecánico, no tenía tiempo; se ve, que los coches más modernos, que tenía en espera, le rinden más. Me llevé el coche, desmonté los tambores, lijé las zapatas y en la ITV todo fue miel sobre hojuelas.
Al entrar en el peaje administrativo, el Dyane causó un poco de expectación, en los operarios. Yo creo que las llantas se hacen de ver. Las llantas, que en realidad son tapacubos, son un “joint venture” entre Norauto, Citroën y yo, se hacen de mirar, destacan. Al acabar la inspección, bajaron todos al foso, todos. ¿Qué estará pasando? Me pregunté. Salieron y todos juntos, me rodearon <<Le felicitamos, no es habitual encontrarnos con coches tan bien acabados como el suyo, por debajo parece mejor que nuevo>>
A mí se me salieron los colores…