Sorprendente la cantidad de gente con la que parece irse consolidando esta afición por lo clásico, tanto en su aspecto activo como pasivo, cuanto más llegando casi a la una del medio día, no esperas encontrarte con ese tumulto de paseantes, todos observadores, otros exhibicionistas, algunos vendedores...y entre todos ellos a bastantes conocidos,vamos que ya desde el principio parece que se ha quedado pequeña la plaza... Otro punto a reseñar del mercadillo-reunión, su heterogeneidad, pudiéndote encontrar desde lo más selecto a lo más básico sobre cuatro ruedas. En definitiva una interensante forma de pasar una mañana entretenida, así como práctica para otros.
Saludos