Descanse en paz.
Se pueden escribir mil virtudes sobre él. Pero sin duda fue el padre de las revistas del motor en su época de oro, donde se hacía periodismo del motor de verdad, pruebas de coches de verdad. Y somos cientos de miles los aficionados que bebíamos y aprendíamos todas las semanas del equipo que dirigía. Simplemente irrepetible.
Saludos,
Pepe