Por casualidades de la vida, tuve la suerte de conocer en persona a Juan María, por una transacción comercial que hicimos.
(Le vendí unos asientos para su fantástico Simca 1000, primera serie).
Aprovechando que en la Semana Santa, de hace ya por lo menos 8 años, estuve por El Monasterio de Piedra, quedamos para la entrega de los asientos, y comer juntos.
Me contó, muchas historietas de su época como importador de estos modelos.
Me llamó mucho la atención, la que hacía referencia, a uno de los camiones que le llegaron cargado de coches, con todo el lateral ametrallado, y que tuvo que vender para piezas.
Pero que mejor que Juan Mari, para contarlo.
Si lo estima oportuno, claro está.
Un afectuoso saludo, para ti, y para tu esposa.
Jose.