Apareció hace unos días en prensa local asturiana la noticia de que el célebre toro de Osborne cumple su sexta década formando parte del paisaje de nuestras carreteras:
Hace ya diez años atrás (¡glubs! - me sigue pareciendo ayer...), y coincidiendo con la efeméride del medio siglo, Franek pergeñó un bonito juego de relevos a lo largo y ancho de nuestra piel de toro con el objeto de llevar un muñeco de peluche con forma de toro (al que rápidamente se le conoció como 'Ñacapitón') que al final quedó en nada (se puede consultar en
este enlace ) Lo cierto es que yo siempre me he sentido tentado de realizar un viaje de placer por todos y cada uno de los toros de España, invirtiendo el tiempo que haga falta (un mes, dos... yo qué sé, sin prisas) haciendo turismo 'a la antigua' y sin más rumbo concreto que el que me vayan dictando geométricamente los toros de Osborne.
La verdad es que lo he comentado en casa en plan 'escucha uno de mis pajotes mentales para cuando estemos jubilados' y a la parienta hasta le ha hecho gracia, oye...!!!! cuñaooo!!!
No deja de ser una chorrada, lo reconozco, pero no es menos cierto que es algo que siempre pensé y no me importaría tener la oportunidad de hacerlo.
¡¡¡ Feliz 60 cumpleaños, Toro de Osborne !!!