lleva a dar un repaso en el torno a los tambores, veras el cambio
Gracias, David.
A lo mejor, son manías mías. No puedo compararlo con la frenada de otro VW similar. Ya el primer día que lo cogí, me dio la sensación que frenaba poco, sensación que no me han dado ninguno de los otros clásicos que han pasado por mis manos. Vale, que en un clásico que no lleve servofreno, hay que pisar más fuerte, igual que si no lleva servodirección, cuesta más, mover el volante, pero pisando fuerte, frenan y en el VW me encuentro que pisando fuerte, la frenada la noto débil. A lo mejor, es así. También se me hace raro, todavía, que los pedales estén articulados al revés y eso podría influir en la fuerza a aplicar, pues estoy pendiente que el pie no me resbale por arriba, como me ha pasado alguna vez con el embrague.