¿qué coches hemos tenido?

Mendo

Miembro bien conocido
Registro
22 Ago 2005
Mensajes
3.559
Me gusta
197
Ubicación
Laudio-Alava
Reflote te da sorpresas, sorpresas te da el reflote... o_O
Pues si, mi muy observador y renolista amigo. He sido muy discreto con la venta y por eso solo lo anuncié en wallapop. Creo que es el primer coche de todos los que he puesto en venta que no intento vender en este bendito sitio. Ha sido para bien, por suerte y tengo opción preferente de recompra.
Un saludo.
 

MIKY

Miembro activo
Registro
7 Dic 2004
Mensajes
445
Me gusta
83
Citroen Ax 1.4d Thalassa de 1994
Ford Focus 1.8 Tdci 115cv 2002
Ford Focus 1.8 Tdci 115cv 2003
Bmw 320/4 e21 de 1976
Bmw 2002 de 1972
VW Golf mk1 Cabriolet 1985

Bmw 318 aut e21 de 1977
Bmw 323i de 1978
Bmw 2002 Tii de 1972

Range Rover 300 Tdi del 94 (siniestro)
Range Rover 300 Tdi del 96
Bmw X5 E53 de 2006
Bmw 320/6 de 1980
Bmw 320/6 de 1982
Ford Orion 1.6 Ghía de 1992
VW Golf gti 16v mk2 de 1988

Peugeot 205 GTX de 1991
Seat 850 Coupe de 1967
Fiat 850 Coupe de 1967
Bmw 318i e21 de 1980
Bmw 323i e21 de 1981 (donante)


En negrilla los que conservo
 

Ribera

Miembro
Registro
2 Mar 2018
Mensajes
52
Me gusta
54
Ubicación
Ribera del Duero
Mi padre

Seat 600 D (1973-1974)
vendido

Simca 1000 Barreiros de 1968 (1974 - 1978) vendido

Renault 12 S de 1973 (1978 - 1996) una avería en la bomba de la gasolina lo mandó al desguace

Citröen 2 CV Azam 6 de 1971 (1986 - 1998) Después de convencer a mi padre para venderlo, fue restaurado y actualmente sigue en circulación

Ford Orion 1.6 GL de 1984 (1990 - 2002), vendido

Seat Toledo Magnus TDI 110 (1998 - 2019) una avería en la bomba inyectora lo sentenció

Opel Crossland X desde 2019


Mi hermana

Ford Fiesta 1.1 Trip
de 1988 (2003 - febrero de 2012) al desguace


Conduje destrangis el 2 CV, el R12 y el Ford Orion hasta que saqué el carnet, momento en el que el forito pasó a mis manos.

Por todo esto, hasta ahora nunca he tenido vehículo en propiedad.

No obstante, en febrero de 2012 adquirimos un Renault Clio 1.4 Duet de1996. Actualmente tiene 120.000 kilómetros, estuvo guardado en garaje tanto con su propietaria anterior como ahora. Se conserva en muy buen estado y no tenemos pensado desprendernos de él.


El Toledo fue mi herramienta de trabajo de enero de 2017 hasta marzo de 2019
 

Tirano

Miembro activo
Registro
15 Mar 2018
Mensajes
256
Me gusta
144
Ubicación
Barcelona
Caray, si que ha habido rotación de coches! Con lo que me cuesta a mi vender uno, y no suelen entrar en casa si no se vende otro antes. Yo sólo he tenido:

- Ford Orión 1.6D Ghia 1986
- Peugeot 405 1.9 SRDTurbo 1991
- Alfa 147 1.9 JTD 2001
- Alfa 159 1.9 JTDm 2007
- Alfa 159 3.2 V6 2008
- Ford Capri 2.8i 1982

En negrita los que conservo. Además he tenido como coches de empresa con usufructo, a los que les he hecho a veces mas kilómetrosque a mis propios trastos:
- Seat Ibiza 1.9 TDI 2006 (de estos, 2)
- Fiat Grande Punto JTD 2008
- Kia Sportage 1.6i 2012 (de estos, 2)
- Seat León 1.9 TDI 2009
- Ford Focus 1.6 TDCI 2017
- Skoda Octavia Scout 2.0 TDI
 

F. Guzmán

Miembro bien conocido
Registro
28 Jun 2003
Mensajes
2.135
Me gusta
824
Ubicación
Santander
Seat Sport 1430 Bocanegra M-1927-CK
Ford Fiesta 1.4S M-3064-IW (✝️)
Piaggio Fly 125 0353DKR (✝️)
Peugeot 406 2.0 ST S-2310-AM(✝️)
Piaggio X8 125 3961FGR
Citroën C2 1.4 Hdi 9743DWJ

Citroën Berlingo 1.6 Hdi 75 6447GTB
Citroën Berlingo 1.6 Hdi 100 XTR 4041JVR

El Fiesta fue al desguace en Noviembre y sé que me voy a arrepentir toda la vida.
 

Jordi Garriga

Miembro bien conocido
Registro
19 Ene 2012
Mensajes
1.121
Me gusta
1.973
Qué raro. Se me había pasado; todavía no había entrado un desplegable, en esta sección. Esto tiene fácil remedio.

Yo me salté la etapa de los ciclomotores de 50 cm3. a pedales y no empecé a ir a en dos ruedas y con motor, hasta los 17 años, en una Montesa COTA 74; matrícula: B….H. Era el 1973, justo cuando comenzaba la primera crisis del petróleo.

La COTA 123/74 salió al mercado el 1972; fue la hermana mediana de la COTA 247 (la pequeña era la COTA 25) y como antes pasaba con los hermanos, que aprovechaban la ropa de los mayores, heredó el diseño de sillín y depósito integrado que en 1968 había hecho a Montesa merecedora del premio ADI-FAD de diseño industrial. En cuanto a mecánica incorporaba como novedad el cambio de 6 velocidades y que el pedal de arranque se podía accionar con cualquiera de ellas engranada, simplemente desembragando.

A poco de tenerla, la pasé a 123; no era nada inhabitual hacer esas cosas siendo todavía menor de edad. ¿Voy a ir al infierno, por eso? Creo que no.
Era una moto de campo, de Trial, pero la usaba más por asfalto y ya con el carnet de conducir de adulto decidí que sería mejor cambiarla por una de carretera. El concesionario de Montesa, se quedó la COTA, que estaba en buen estado, pues sólo tenía un año y pocos kilómetros, y me ofreció una Sanglas 400 “T”, seminueva, también con muy pocos quilómetros; matrícula: B----J.


Fue un cambio radical, en todos los sentidos; por ejemplo y, para empezar, para arrancarla. En la COTA llevaba instalado de accesorio un descompresor y esa maniobra no implicaba ni esfuerzo ni riesgo. ¡Madre y muy Señor mío! en la Sanglas…

El descompresor es una válvula, en la culata, accionada manualmente por un gatillo, en el manillar; al abrirla se reduce la compresión del motor, facilitando el arranque. Muchos ciclomotores (arranque por arrastre de pedales) salían ya de fábrica con descompresor.
foto online
En el motor de dos tiempos el descompresor sirve también para atenuar el riesgo de gripaje cuando se va con el puño del acelerador cerrado: cuando el motor va en modo de retención y no llega suficiente mezcla de aceite, al cilindro.

La Sanglas me la entregaron llevando de accesorio, intermitentes, todo un lujo, y una barra “salvapiernas”.

Ese tipo de barras, como la de la foto, me han parecido siempre de sino de dudosa, si de discutible idoneidad: cuando te caes y la barra y la moto que lleva acoplada, te aplasta la pierna; a símil de un pirómano que apaga fuegos.

La moto la alternaba con otra moto, una Ducati Scrambler 350, en plan, un día cojo una, otro día cojo la otra; aunque en realidad administrativamente la Ducati no era mía.

En comparación con la Sanglas, la Ducati, era más viva, tenía un andar más ligero y de aspecto se veía mucho más moderna, más apropiada para un joven de 18 años; la Sanglas era de señor mayor.
La Ducati tenía 5 velocidades (4 la Sanglas) y aunque esto a priori pudiera parecer una ventaja, que sí lo era, a mí me generaba un inconveniente, pues el manejo de la caja de cambios funcionaba doblemente al revés de lo que tenía acostumbrado: la palanca, a la izquierda y la primera velocidad, hacia abajo; en la Ducati la palanca estaba a la derecha y la primera se insertaba hacia arriba. Vamos, que te despistabas un poco y cuando por fin lograbas recordar cual pie mover y hacia dónde, para reducir, antes una curva, ya era tarde, y te la comías. Un lío.

Valga decir que sistema que acabó imponiéndose como normalizado para todas las motos fue el que llevaba la COTA y la Sanglas, no el de la Ducati.


Por circunstancias “X”, llamémosle temporalmente “X”, paso por el hospital, y no precisamente en régimen de visitas, me planteé seriamente el seguir sobre dos ruedas y decidí que no, y vendí la Sanglas, a un particular. A la Ducati, la que administrativamente no era mía, se le tuvo que cambiar el chasis, la horquilla y no sé cuántas piezas más. No volví a subirme en una moto hasta que peinaba canas y ya de senior avanzado me hice con una CLIPIC, nueva; matrícula: .…HZC.

Las Clipic las fabricaba una pequeña empresa con sede en la provincia de Girona. El motor (Honda), de 125 cm3 y 4 tiempos, venía importado de Corea y el resto de la moto era un acopio de diversas piezas; el precio era competitivo y a grosso modo el producto estaba bastante decente. Pero no conseguí desembarazarme del trauma emocional del accidente que había tenido de joven (se me echó encima un coche que había ninguneado un Stop), y no iba cómodo, no iba a gusto, no disfrutaba; iba con miedo, incluso por carreteras con poco tráfico. Acabé vendiéndola, a un particular y de esta manera eché el cierre definitivo a mi historia sobre dos ruedas y sin pedalear.

El que haya vivido (sic) en persona un accidente, creo que convendrá conmigo que todo sucede muy rápido, que en las películas se ve rápido, pero en la vida real lo es más. Por lo menos a mí me quedó esa percepción.

(sigue)
 

Jordi Garriga

Miembro bien conocido
Registro
19 Ene 2012
Mensajes
1.121
Me gusta
1.973
Consideré que para aumentar el índice de seguridad relativa lo más práctico sería aumentar también el número de ruedas y que ya era el momento de pasarme a los vehículos de cinco (ruedas). Empecé a barajar coches y quedaron dos candidatos finalistas: el Renault 5 y el SEAT 127.


El Renault 5, cubicaba 956 cm3 y el SEAT, 903, De potencia, el SEAT daba 47 CV y el Renault, 44. Eran de tracción de delantera, de dimensiones y peso, similares y de diseño recién salido del horno de 1972. Los dos estaban en el candelero y competían por ser el mejor gallo en el corral; las revistas del motor, publicaron muchas pruebas, enfrentándolos.

Don Enrique Hernández-Luike.

Me gustó más el italiano.

Ahora en 2021 estaría mal admitirlo, pero en los años 70 en algo debió influenciarme los dictámenes de expertos de barra de bar <<El Renault 5 es más para mujeres>>. Objetivamente reconozco que el diseño del Renault 5, también estaba bien, y, además, fue un avanzado a su época, pues los parachoques de plástico acabaron imponiéndose.
Estrené un SEAT 127 “Lujo”, 3 puertas; matrícula B---AX. Básicamente el lujo consistía en cristales tintados y abertura por compás, los de detrás, luz de retroceso, luneta térmica y alternador. Tenía unos acabados muy mediocres, por no decir malos. De aceleración, reprís, nervio, estaba bien; de hecho, costaba salir de los semáforos sin que no chirriaran las ruedas. Lo acabé vendiendo a un particular.

El siguiente fue un SEAT 131 E 1600, también nuevo; matrícula: B---BN.

Con cuatro puertas y maletero, este coche tampoco cuadraba con la imagen de alguien con 20 años recién cumplidos; pero apariencias aparte, lo que importaba era lo que había debajo del capó: un relativamente novedoso motor biárbol, que le otorgaba un muy buen andar; claro que, en un país donde todavía se comercializaba el Citroën C-8, un coche (el 131) con 95 CV, como no iba a tener un buen andar. El cambio era de 5 velocidades, con una palanca muy corta, muy “cuca”; el volante era regulable en altura, tenía reposacabezas también regulables, luces de cortesía, etc. Esos caprichos no me los hubiera podido permitir de no haber estado trabajando en una empresa del INI (ENASA/Pegaso); mientras duró, allí se cobraba muy bien.

Cuando me cansé, lo dejé en un concesionario Land Rover y me llevé un 6 cilindros Especial, diésel, nuevo; matrícula B---CW. Otro cambio radical. En nada tenía que ver, el Land Rover, con el 131; eran dos mundos distintos; era sumar nuevas experiencias.

Los motores de 6 cilindros se saben superiores y se permiten el lujo de mirar por encima del hombro a los de 4. El seis cilindros, es el equilibrio perfecto; su ronroneo, al ralentí, no es ruido, es música a los oídos; a poco que uno se fije, hasta el más lego puede distinguirlo de uno de cuatro.
El Land Rover era una máquina de pasar por todos los sitios. La suspensión era dura, los pedales iban duros, el cambio, la dirección, todo iba duro y entraba aire por todos lados, pero llegaba a parajes que te lo hubieras pensado dos veces, yendo andando. Además, valga decir que entonces (1978) el gas-oil estaba muy barato, casi a mitad de precio de la gasolina.

Le hice 200.000 km. y lo entregué en la SEAT; a cambio me ofrecieron un Fura Crono 1.430, rojo, con descuento, o bien un Fura Dos y sin tener que abonar nada; ambos nuevos. En ese momento no estaba por la labor de los coches con carácter deportivo, el color rojo chillón no me gustaba y el Crono, con la carrocería antigua, se veía ya muy pasado; me quedé el Fura Dos; matrícula: B---FY.


El Fura, respecto del primer 127, marcaba dos diferencias sustanciales: de acabado (a mejor) y de prestaciones (a peor). Tenía cinco marchas, pero estaba tan descafeinado que no andaba ni con un palo y una zanahoria delante. Reitero que quedé maravillado de lo bien terminado que estaba, pero al más mínimo repecho, en autopista, había que reducir a 4ª. Me atacaba de los nervios.
Enseguida que me vi las orejas lo dejé en la Renault y lo cambié (esta vez no coló y tuve que pasar por caja) por un Supercinco GT Turbo, nuevo; matrícula: B---HT.


Buen coche, divertido, potente (éste sí) y rápido, pero no pude disfrutarlo mucho, pues un desaprensivo me lo robó de dentro un garaje comunitario. ¡Que no lo tenía descuidado, que lo tenía bien cerrado y protegido con la barra Ranz y todo!


Con la indemnización del seguro (otro robo) compré un Lancia Beta HPE, de segunda mano; matrícula: B---DY.

No acabé de adaptarme a ese coche, no porque no fuera bien, sino porque no congeniábamos; no era del tipo de coche que me hacía sentir a gusto en él; además, Lancias y del modelo HPE había pocos y llamaba la atención y continuamente te estaban preguntando ¿qué coche es éste? Antes de quedarme el Lancia y también de segunda mano había mirado algunos Ford Capri; creo que igualmente hubiera llegado a la misma conclusión.
Me dieron un golpe, de la manera más tonta: en una calle de dos carriles, el semáforo, se pone en rojo y queda un único carril ocupado con tres coches, en fila india, esperando, yo me acerco y el coche que está el último de la fila, sin mirar por el retrovisor inicia una brusca maniobra en marcha atrás, para después se supone cambiarse al carril vacío y así salir de los primeros, e impacta conmigo, a razón de la suma de dos velocidades: la de él, en marcha atrás y la mía, que todavía estaba avanzando. Por descontado que el seguro insistió en que la culpa era mía << el de detrás siempre tiene la culpa>>. Discusiones, no lo repararon bien y como al coche ya le tenía un poco de manía, lo di de baja.

Así todo seguido: me habían robado el Supercinco, me robaron en el seguro, no acerté con el Lancia y me robaron otra vez en el seguro. ¿Algo más puede salir mal?

(sigue)
 

Jordi Garriga

Miembro bien conocido
Registro
19 Ene 2012
Mensajes
1.121
Me gusta
1.973
Sí. Compré un Lada Niva, nuevo; matrícula: B---NV.
picture hosting
Estaban de oferta. Nunca había subido en un Niva, pero sí había leído someramente sobre él y no lo dejaban del todo mal; además me parecía y todavía sigue pareciéndome, simpático. Me lo entregan, y ya en el trecho de acudir a la gasolinera, para llenar el depósito, empiezo a temblar, ya temo que he cometido otro error. ¡Qué sensaciones! Aquello parecía el Topolino de mi abuelo, o peor. Si bien, le di caña, pues le hice 30.000 km. en un año, fue tal, la cantidad de averías, que decidí que esto no podía seguir, que no era un coche fiable, que había que desprenderse de él; los coches los he utilizado siempre como primer y único coche, como coche de diario.
Lo entregué en la Citroën y de allí salí montado en un AX FIRST diésel, nuevo; matrícula: B---OU.


En las mismas circunstancias que en el Niva un año atrás, en el trecho a la misma gasolinera percibí que ahora sí la había acertado, que dejaba la mala suerte atrás. ¡Menudo alivio!
El AX era un coche sencillo, pero que siempre funcionó como un reloj; sólo llenar el depósito (3.7 l./100) y mantenimientos (300.000 Km.). No era un gran coche, pero para mí resultó un buen coche.
Lo entregué como PREVER en la Renault y salí por la puerta con un Clio II Cdi, nuevo; matrícula ----DGX.


El Clio también resultó un buen coche (3.9 l./100 y 0 averías); respecto del Citroën de más tenía la dirección asistida (eléctrica, de tacto un tanto artificial), aire acondicionado y sobretodo el control de crucero. Hay gente que no se casa bien con el control de crucero; bueno, para mí es una delicia.
A finales de 2020, lo entregué en la Hyundai, y lo llevaron a achatarrar; una lástima, pues, aunque con 200.000 km, estaba perfecto, y me pasé a un i20, nuevo; matrícula ---LKH.

Era un modelo ya descatalogado, la versión de 2018, pero para ir de un sitio a otro, de “A” a “B”, como se dice, igual va; además, por estar descatalogado estaba rebajado de precio.

En la foto se observa algo que me gustó enseguida, pero que también igualmente lo define enseguida como “démodé”; no lleva llantas de 16”, ni de 17”, ni de…, sino de 15”. Me gustan, las llantas de 15”, e incluso las de 14”; puedo definirlo de otra manera: no me gustan los neumáticos de poco perfil, prefiero un buen colchón de aire y no tener que renunciar a la comodidad en aras de la estética. Ahora los coches salen con llantas de mucho diámetro y neumáticos de poco perfil; yo creo que es más tendencia de moda, que otra cosa, pues no aprovechan para instalar discos de freno de también más diámetro, que entraría en lo preceptivo para una conducción supuestamente más dinámica...
Es gasolina “downsizing”, de 3 cilindros, turbo y distribución por cadena. A causa de los confinamientos (COVID) no he podido hacer muchos quilómetros, pero por el momento marca un consumo de 5,4 l/100, que me parece correcto para un coche de 1.200 kg. y que no incorpora el summum de tecnología; el 131, que pesaba menos (1.000 kg), gastaba bastante más. Por lo demás, es un coche del montón y no destaca en nada. Lleva eso sí un cambio automático, de doble embrague, de 7 velocidades; va bien. El cambio automático era una asignatura que tenía pendiente; si acaso se me hace raro circular en 7ª a las revoluciones que en una caja manual circularía en 5ª; pero, bueno, es cuestión de acostumbrase a los tiempos modernos.

Las cajas de cambio automático comenzaron a popularizarse a partir de la década de los años 40 del siglo pasado, cuando General Motors, presentó la Hydra-Matic, en los Oldsmobile.

En la publicidad, como reclamo hacían hincapié en la figura femenina.

Los automatismos iban encaminados más a las mujeres; en el fondo también tenían algo de técnicos de barra de bar, los de la General Motors, en los años 40.

Repasando un poco, todos los vehículos que he tenido han sido por abrumadora mayoría, nuevos; cómo se justifica la afición ¿No hay coche viejo, no he buscado recambios, no me he manchado las manos, no se me ha caído un tambor de freno en el pie?

(sigue)
 

Jordi Garriga

Miembro bien conocido
Registro
19 Ene 2012
Mensajes
1.121
Me gusta
1.973
Sí a todo lo anterior y también a lo del pie. He tenido dos coches viejos; o mejor: uno y otra cosa vieja; pero antes, dos apuntes más.

Por en medio y por motivos de trabajo también me agencié dos furgonetas, ambas usadas: una “Vanette”; matricula: B---HT (como el Supercinco que un mal nacido me robó, ¡con Ranz y todo!).


Y una Citroën Jumper; matrícula: B….TV.

Las dos acabaron en la prensa. Si el tema de la ITV no estuviera como está: examen y pasar por caja, cada 6 meses y además advertencia << la normativa ha cambiado otra vez y es posible que la próxima ya no la pase, por gases>>, hubiera salvado la Jumper, pues por el buen estado en que estaba y por los pocos kilómetros que hacía, a buen seguro habría durado hasta el final de mis días; pero con la espada de Damocles siempre encima, al final, uno se cansa.

Cosas viejas.
Primero busqué un JEEP Toledo, para restaurar.

Este 4x4, tipo furgoneta, me atraía de haber subido una vez, de adolescente, en una larga excursión. Busqué y no pude encontrar ninguna que estuviera mínimamente bien de chapa; la mecánica, no importaba, pero sí tener que reparar podridos. Fracasado en el intento, de casualidad en una campa vi un JEEP Comando HD (en general los coches con asiento delantero corrido siempre me han gustado); de chapa estaba perfecto. Me dieron precio, que consideré un poco alto (de mecánica estaba mal) y como soy mal negociante, propuse: << vengo mañana (al día siguiente) y si lo tienen con la ITV pasada (no la tenía), me lo quedo, y no discutimos precio. Iluso de mí, creí que eso no sería posible.
Me presento, al día siguiente y allí estaba el Comando, con la ITV pasada. ¿Cómo consiguieron pasar la ITV? Eso entra en el Triángulo de las Bermudas de las ITV y los talleres; yo sólo puedo rubricar que ese coche tenía los neumáticos completamente gastados, no frenaba, no tenía asiento trasero y por el escape echaba una humareda que ríanse ustedes de una Mikado de 1953; a ese coche le pasaron la ITV por “teletrabajo”, cuando aún no estaba inventado...
Le reparé la parte mecánica, le pasé la ITV (esta vez de verdad) y anduve una temporada con él.

El Comando, igual que el Land Rover, llega a todos sitios; pero de otra manera. La suspensión, dirección, carrocería y todo él es más cómodo; pero también menos robusto. No hay punto de comparación entre los chasis y puentes de un Comando y los de un Land Rover; los dos son vehículos 4 x 4, pero concebidos para aplicaciones diferentes: el Comando, enfocado al ocio y el Land Rover, al trabajo.
Lo vendí a un particular.

La segunda cosa vieja fue una AUSA MSC-1500 4 x 4. Que sí, que es un vehículo; tiene motor, cambio de velocidades, dirección, frenos, etc.
Lo compré así:
upload image

Y acabó así:

El motor era un Lombardini, diésel, de 2 cilindros, refrigerado por aire; tenía una avería: una pequeña fuga en la bomba de inyección, que estaba dentro del bloque y escurría gasoil en el cárter, llenándolo y diluyendo el aceite; aun y así: sin aceite, seguía funcionando. Es más, lo dejabas dos años parado, a la intemperie y en invierno quitabas un poco la nieve de por encima, conectabas una batería y al primer golpe de llave, arrancaba; vaya diferencia con los motores tan delicados de ahora…
Lo desmonté todo, literalmente hasta el último tornillo, volví a montarlo y le hice inventos; sustituí el contrapeso (1.000 kg; las otras partes iba por un igual; allí sí que había que vigilar que no cayera nada en el pie), por una retro, modifiqué los frenos y los pasé de mecánicos, a hidráulicos, con servofreno, le hice una instalación eléctrica completa: luces, intermitentes, etc. y conseguí matricularlo de VE (tenía papeles pero no había estado matriculado nunca) e intenté venderlo después, pero era complicado, pues, aunque algo modernizado, bien pintado y más polivalente, seguía teniendo aspecto de viejo; al final, lo desguacé, coloqué algunas piezas y el resto partió hacia a la chatarra. Fue un juguete, mi “Meccano” de adulto.
Así es mi currículum. Si necesitan arreglar alguna cosa, ya me llamarán.

Bueno, a lo mejor llaman a otro, o a otra; a otra persona quiero decir...
 

Davidclx

Miembro bien conocido
Registro
7 Sep 2002
Mensajes
3.905
Me gusta
187
Ubicación
Tafalla (Navarra)
- Seat Ritmo 75 CLX (1982): de 2002 a la actualidad. No puedo medirlo con la misma vara que al resto.
- Renault Clio II 1.4 RT (1998): de 2008 a 2017. Relacionando lo que me costó con el resultado, dudo que haya coche que llegue a su nivel. Guardo un recuerdo maravilloso. Lo dejé en el desguace con mucha pena.
- Citroën Jumper HDi 130 Camper (2016): de 2016 a la actualidad. Mi vehículo de diario. Siendo consciente de lo que compraba me ha sorprendido para bien.

Un saludo.
 
Última edición:

Arriba